Ecos de un encuentro
Por Leonardo Cuesta Álvarez
Fotos: Pablo Pildaín
El II Encuentro Agroecológico y Agricultura Sostenible, efectuado
recientemente bajo los auspicios de la Asociación Nacional de Agricultores
Pequeños (ANAP), con la presencia de numerosos delegados de otros países,
fue no solo el escenario ideal para que productores cubanos y extranjeros
intercambiaran experiencias sobre distintas formas de extraer alimentos
sanos de la tierra, en tanto se protege en suelo y no se contamina el
entorno con el uso de productos tóxicos.
Fue
también tribuna para exponer líneas que les permiten a naciones
subdesarrolladas contrarrestar los efectos lastrantes de la actual y
singular Crisis Económica Mundial del Capitalismo y en el caso de Cuba,
además, romper el cerco asfixiante del bloqueo norteño.
Síntesis elocuente de esas ideas fueron las palabras pronunciadas por
Orlando Lugo Fonte, presidente de la ANAP, al concluir el evento.
El dirigente anapista subrayó que el trabajo ecológico, iniciado hace
algunos años en la provincia de Villa Clara, es hoy un quehacer extendido a
todo el país, tanto en áreas del sector cooperativo y campesino, como en el
estatal, con resultados sustanciales en los órdenes económico, sociales y
medioambientales.
La
producción y uso de medios biológicos para el desarrollo y protección de
plantaciones es ya una realidad en la cual están comprometidos miles de
productores, quienes a la vez que conservan su salud, le ahorran al país
cuantiosas sumas de divisa con la no importación de dañinos productos
químicos.
Consecuencia directa del método de extensionismo, conocido como "de
campesino a campesino" es la conciencia cada vez mayor de aplicación de
materias orgánicas para mejorar los suelos, antes de proceder a las
periódicas siembras.
Si bien no era totalmente ajena a nuestros productores del campo la
significación de uso de Compost, barreras verdes y ahilamiento de desechos
agrícolas dentro de los sembrados, hoy esa práctica es interés de veteranos
y nuevos cultivadores de la tierra.
Como cifras elocuentes de cómo avanzan las ideas de vivir de la tierra
-sin perjudicarla- Lugo informó que hoy suman más de cien mil los
trabajadores del campo abrazados a los principios agroecológicos y que antes
de finalizar este año se habrán acumulado 120 000 toneladas de humus de
lombriz, abono que nutre las plantas y ayuda al suelo, o sea, lo contrario
de los elementos químicos, cada vez más peligrosos para el hombre y los
animales.
Como puntos de referencia para que extranjeros y cubanos puedan medir de
alguna manera el aporte del campesinado en la lucha frente a la crisis y el
bloque, el máximo conductor de la organización campesina hizo referencia a
dos productos básicos en el consumo del cubano: leche y arroz.
En cuanto al primero dijo que en los últimos tres años los vaqueros de
las CCS han venido aumentado, anualmente, en millones de litros sus
entregas; por ejemplo, en 2006 se enviaron al consumo 106 millones de
litros; 146 en 2007 y 226 en 2008, y está previsto finalizar 2009 con más de
300 millones.
Dichas cantidades en sustitución de importaciones equivalen a unos
cuantos millones de dólares que se pueden definir mediante cálculos
sencillos. En estos momentos la tonelada de leche en polvo importada cuesta
entre 3 220 y 3 330 dólares. Como se sabe con una tonelada del alimento en
polvo se pueden conformar 10 mil litros. Saque usted, amigo lector, sus
propias cuentecitas.
Aclaremos que el ahorro del país en toneladas de leche en polvo, comprada
en el mercado internacional, no se puede medir únicamente por lo que se les
paga a los vendedores de dicho producto, sino también por la reducción de
los gastos en combustible y el deterioro de los medios de transporte.
Lugo también puso sobre el tapete informativo la incorporación masiva de
cooperativistas y campesinos en la ceba de toros, lo cual, además de cubrir
la demanda del mercado en frontera, puede abrir las puertas de otros
destinos. En este sentido es válido adicionar que el grueso de la
alimentación de dichos animales es forraje producido en patios y que además
ha ayudado a impulsar la siembra de caña, king grass, sorgo, maíz, soya y
girasol, productos igualmente indispensables para mantener las vacas en
ordeño y aumentar la crianza de cerdos.
El líder campesino aseguró que con los beneficios de las prácticas
agroecológicas, el sector seguirá incrementando aceleradamente su
participación en la producción de viandas, hortalizas, granos, frutas, leche
y carne, para cuyos objetivos la ANAP cuenta ahora con un refuerzo adicional
de cien mil nuevos miembros a los cuales se les ha entregado tierras en
usufructo.