Cuba expresa
inquebrantable solidaridad con Venezuela
El
primer vicepresidente cubano, José Ramón Machado
Ventura, expresó este 26 de julio, en Santa
Clara, la inquebrantable solidaridad de Cuba con
el pueblo de Venezuela frente a las amenazas
contra la soberanía de ese país hermano. A
continuación transmitimos el texto íntegro del
discurso pronunciado por Machado Ventura en el
acto central por el Día de la Rebeldía Nacional,
efectuado en la Plaza del Complejo Escultórico
Comandante Ernesto Che Guevara:
Compañero General de Ejército Raúl Castro Ruz,
Presidente de los Consejos de Estado y de
Ministros.
Compañeros Rafael Ramírez y Ricardo Menéndez,
Vicepresidentes de la República Bolivariana de
Venezuela y demás Ministros y miembros de la
delegación de esa nación hermana que nos honra
hoy con su presencia en este acto.
Compañeras y compañeros de la Dirección del
Partido, del Estado y el Gobierno, de la Unión
de Jóvenes Comunistas y las organizaciones de
masas, de la Asociación de Combatientes de la
Revolución Cubana, las gloriosas Fuerzas Armadas
Revolucionarias y el Ministerio del Interior.
Asaltantes y familiares de los mártires de los
cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes y
de nuestros Cinco Héroes, injustamente
condenados y detenidos en las cárceles del
imperio yanqui.
Caravanistas de Pastores por la Paz orientados y
dirigidos por el reverendo Lucius Walker que
durante veintiún años han enfrentado y vulnerado
el bloqueo contra nuestra Patria y una vez más
dan, con su asistencia a este acto, muestra de
su amor por la Revolución Cubana.
Compatriotas:
Como fue informado, la Dirección de nuestro
Partido decidió dedicar este 26 de Julio al
Libertador Simón Bolívar, en el 227 aniversario
de su natalicio, y también al Bicentenario de
las luchas independentistas de los pueblos de
Nuestra América.
El compañero Hugo Chávez había previsto estar
aquí junto al pueblo de Cuba y hablar en este
acto. No ha podido ser, pero sabemos que él
comanda hoy al heroico pueblo venezolano que se
apresta a responder, como denunció en la tarde
de ayer, a las amenazas del imperio contra la
seguridad nacional y la soberanía de Venezuela y
contra su propia vida.
Reiteramos, una vez más, nuestra inquebrantable
solidaridad con Venezuela y la condena al
despliegue de bases militares norteamericanas en
Colombia, que pone en peligro la paz en la
región.
Ante las amenazas y provocaciones, Venezuela
tiene todo el derecho a defenderse y contará
siempre con el firme respaldo de todos los
cubanos.
Presente en esta tribuna, en representación del
presidente Chávez y del pueblo venezolano, se
encuentra la Delegación de ese hermano país a la
Primera Cumbre Cuba-Venezuela, integrada por los
dos Vicepresidentes ya mencionados, seis
Ministros y otros compañeros.
Esta Cumbre tiene como principal objetivo
avanzar hacia un nivel más alto de nuestros
vínculos, consolidar la unión económica entre
Venezuela y Cuba, chequear la ejecución de los
proyectos acordados e iniciar otros, en
beneficio del bienestar de ambos pueblos.
Nos inspiran las ideas, aún por realizarse, de
una gran nación de Repúblicas, de Bolívar y de
Nuestra América, de José Martí.
Nuestro Héroe Nacional, inspirador de la
generación que hace exactamente 57 años asaltó
los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de
Céspedes, sintió una profunda admiración por
Simón Bolívar. Todos conocemos el célebre pasaje
de "La Edad de Oro" en que narra con singular
devoción cómo, sin quitarse el polvo del camino,
rindió tributo emocionado ante la estatua
ecuestre del Libertador en Caracas.
Con su verbo elocuente, dedicó a Bolívar
medulares escritos y apasionados discursos. En
uno de éstos, Martí hacía énfasis al decir:
"â��porque lo que él no dejó hecho, sin hacer
está hasta hoy, porque Bolívar tiene que hacer
en América todavía!".
Nunca como hoy, aquellas proféticas palabras del
Apóstol de Cuba tienen tanta vigencia. Ellas
marcan el camino de la unidad, por el que ya
avanzamos decididamente en la Alianza
Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América.
Cuando en toda América Latina se conmemora el
Bicentenario del inicio de las luchas por la
independencia, cada vez con más fuerza los
pueblos se levantan para llevar a término la
obra inconclusa, y hacer realidad las
aspiraciones de libertad y justicia por las que
lucharon Bolívar y tantos otros héroes eternos.
El Comandante en Jefe rindió este sábado, en el
Mausoleo de Artemisa, homenaje a los mártires
del 26 de julio y a la lucha sin tregua de
nuestro pueblo por su independencia. Reiteró en
su mensaje a los combatientes revolucionarios de
Artemisa y de toda Cuba, que su pensamiento
revolucionario partió de la idea martiana de que
"Patria es Humanidad" y que nuestra lucha
constituye una prueba de lo que puede lograr un
pequeño país frente al gigantesco poder del
imperio.
Fidel, cuya visible recuperación es motivo de
profunda alegría para los revolucionarios
cubanos y para los hombres y mujeres
progresistas más allá de nuestras fronteras,
está presente y combatiendo en este día que
tanto significa para él y para todos nosotros.
El propio Fidel ha plasmado reiteradamente su
admiración infinita por Bolívar. En el libro "Un
grano de maíz", el líder de la Revolución Cubana
apuntó: "Yo he leído mucho sobre Bolívar y no me
canso nunca de leer sobre Bolívar, sobre cada
uno de sus minutos, cada una de sus tragedias,
cada uno de sus éxitos. Tengo una simpatía
extraordinaria por Bolívar como no la tengo,
digamos, por ningún otro personaje de la
historia�".
Eso fue dicho precisamente en 1992, el año en
que Chávez encabezó al pueblo venezolano en el
alzamiento del 4 de Febrero; valiente y
patriótica acción lanzada para hacer revivir,
dar continuidad y llevar a la práctica los
sueños del Libertador.
Como el asalto al Moncada abrió el camino a la
etapa definitiva de la Revolución Cubana, la
sublevación de los militares patriotas comandada
por Chávez, fue precursora de la pujante e
invencible Revolución Bolivariana.
Son los mismos sueños que inspiraron al Che y a
sus heroicos compañeros de la gesta
internacionalista en Bolivia, cuyos restos son
custodiados celosamente por los hijos de esta
aguerrida tierra villaclareña, que vio combatir
al Guerrillero Heroico y acompañarán siempre a
nuestro pueblo, como glorioso Destacamento de
Refuerzo, en las luchas de hoy y de mañana. Che
estaría orgulloso de este acto de reafirmación
patriótica y latinoamericanista, de cuya causa
fue un paladín.
Queridos compatriotas:
En el afán por obtener la sede del acto central
por el Día de la Rebeldía Nacional, tienen un
mérito particular las provincias que resultaron
ganadoras: Ciego de Ávila, Granma y Ciudad de La
Habana, que obtuvieron la condición de
Destacadas, y Villa Clara que mereció ser la
sede conmemorativa. No se trata de una emulación
triunfalista, de fanfarrias y grandes actos,
sino de premiar el esfuerzo, los resultados y el
modesto cumplimiento del deber.
Villa Clara ha mantenido una gran estabilidad en
los últimos 12 años, con avances en los
principales sectores socioeconómicos del
territorio, que incluyen la industria, la
producción agropecuaria y el desarrollo de un
importante polo turístico, unidos a sus logros
en la esfera social, en la educación, la cultura
y la salud.
Estas son razones suficientes para felicitar
particularmente al pueblo villaclareño,
protagonista indiscutible de esos resultados, y
a la Dirección del Partido y del Gobierno de la
provincia, que ha alcanzado una labor
cohesionada, y ha sido cantera de importantes
cuadros para otros territorios y frentes de la
Revolución.
Compañeras y compañeros:
Con posterioridad a los severos daños que nos
ocasionaron los tres devastadores huracanes que
nos azotaron hace cerca de dos años, nuestro
pueblo ha debido realizar un intensa labor, en
medio de un entorno internacional especialmente
adverso como resultado de los efectos de la
actual crisis económica global, en cuyo
surgimiento no tenemos la más mínima
responsabilidad, pero que junto a otros pueblos
sufrimos las consecuencias; se suma a ello el
anacrónico bloqueo que se empeña en mantener la
administración norteamericana desde hace 50
años, y los efectos cada vez más visibles de los
cambios climáticos.
En estas complejas circunstancias, como señaló
Raúl en la clausura del Congreso de la Unión de
Jóvenes Comunistas, "la batalla económica
constituye hoy, más que nunca, la tarea
principal y el centro del trabajo ideológico de
los cuadros, porque de ella depende la
sostenibilidad y preservación de nuestro sistema
social" (fin de la cita).
No es ocioso insistir en que la producción de
alimentos continúa siendo un frente esencial de
la batalla económica, de ahí que debemos
continuar dándole la máxima prioridad. En el
Congreso de la Asociación Nacional de
Agricultores Pequeños, celebrado hace apenas dos
meses, se discutió lo relacionado con este
estratégico sector, que demanda consolidar el
proceso de entrega de tierras en usufructo y
avanzar sostenidamente en el programa de la
agricultura suburbana.
El ahorro, la reducción de gastos y la máxima
racionalidad posible de fuerzas y recursos son
una imperiosa necesidad en todos los sectores.
En la educación se ha demostrado que pueden
ejecutarse profundas transformaciones en el
proceso docente-educativo, dirigidas a elevar su
calidad, y disminuir al mismo tiempo los costos.
Algo similar puede decirse de los servicios de
salud, donde tenemos mucho que avanzar para
eliminar derroches y gastos superfluos.
Otra tarea en la que no se puede bajar la
atención ni un instante es la referida al ahorro
de energía. El chequeo sistemático, la exigencia
y la disciplina son indispensables para la
consecución de los objetivos trazados.
Es oportuno destacar que continuaremos el
estudio, el análisis y la toma de decisiones que
conduzcan a superar nuestras insuficiencias en
todos los órdenes, y perfeccionar nuestra
sociedad. Actuaremos sin soluciones populistas,
demagógicas o engañosas.
No nos conduciremos por campañas de la prensa
extranjera. Proseguiremos con sentido de
responsabilidad, paso a paso, al ritmo que
determinemos nosotros, sin improvisaciones ni
precipitaciones, para no errar y dejar atrás
definitivamente errores o medidas que no se
avienen a las condiciones actuales.
Nuestro pueblo ha dado sobradas pruebas de la
confianza en la dirección de nuestro Partido y
Gobierno, y confía en la irrevocable voluntad
que nos anima en la solución de los problemas.
No tememos a los difíciles retos que tenemos por
delante, contamos para ello con la fuerza
invencible de nuestro pueblo, que como dijera
Fidel en ocasión de la conmemoración del
vigésimo aniversario del 26 de Julio, "â��si
aquel día éramos un puñado de hombres, hoy somos
un pueblo entero conquistando el porvenir".
Los mártires heroicos de aquella gesta no
cayeron en vano. Su sacrificio hizo posible el
triunfo del primero de enero de 1959. Ellos nos
han acompañado en los momentos más duros de la
lucha: en Girón y la Crisis de Octubre, en las
gloriosas misiones internacionalistas, en los
días en que desaparecía el campo socialista, se
desintegraba la Unión Soviética y el Imperio y
sus lacayos se frotaban las manos proclamando el
fin de la Historia y augurando las horas finales
de la Revolución.
ÂíHoy ratificamos el compromiso ante ellos de
ser fieles a los ideales por los que dieron su
vida, cambiando lo que deba ser cambiado en este
momento histórico, pero sin aceptar jamás
presiones externas ni menoscabo alguno a nuestra
soberanía, y sin renunciar ni a uno solo de
nuestros sueños de justicia para Cuba y para el
mundo!
De esa fidelidad y firmeza, nuestro pueblo ha
dado prueba durante más de cinco décadas, y ese
compromiso patriótico es hoy más alto que nunca,
frente a los retos, las amenazas e intentos de
chantaje.
íQué vivan por siempre los héroes y mártires del
26 de Julio!
íViva la indestructible hermandad entre Cuba y
Venezuela!
íVivan Fidel y Raúl!
íHasta la victoria siempre!
Tomado de
Prensa Latina