Práctica agroecológica: desafío de la
agricultura
Por
Dagoberto Arestuche Fernández
Mientras
los fertilizantes químicos agreden al hombre
mediante los alimentos agrícolas, numerosos
campesinos regresan a costumbres tradicionales
de cultivos. Entrevista a especialista de la
Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP)
Hacer de la Agroecología un
ciencia aplicada en el trabajo cotidiano,
constituye un verdadero desafío debido al
arraigo de la agricultura moderna, que introdujo
la utilización de insumos tóxicos:
fertilizantes químicos, insecticidas, etc, con
exceso de riegos y laboreo, lo que trajo como
resultado el rompimiento del equilibrio
ecológico y la degradación de los suelos.
Tales prácticas hicieron que los campesinos
perdieran gran parte de sus tradiciones en la
atención cultural a las plantaciones,
fundamentalmente de viandas, granos y
hortalizas, así como de especias.
El hecho motivó que la Asociación Nacional de
Agricultores Pequeños creara el Movimiento
Agroecológico con la finalidad de rescatar tales
pericias y promoverlas combinadas con los nuevos
aportes de la ciencia y la tecnología.
Para lograr ese empeño la organización diseñó e
implementó una estrategia con métodos modernos
de dirección, que arrojó un crecimiento
sostenible de asociados, fundamentalmente
aquellos que recibieron tierras en usufructo
mediante el Decreto Ley 259, quienes ahora
producen alimentos sanos, bajo el principio
agroecológico, debido también a la no existencia
de recursos para la atención a sus fincas.
La producción y aplicación de materias orgánicas
para mejorar los suelos y sustituir
fertilizantes químicos, constituye uno de los
resultados más relevantes. En la actualidad se
cuenta con 708 productores de humus de lombriz,
quienes ya elaboran más de 7 mil toneladas, la
mayor cantidad en años, además de aplicarse en
similar etapa más de 6 mil 760 de compost.
Sumados todos los estiércoles y otras materias
orgánicas, los suelos de los agrocólogos locales
fueron beneficiados con 18 mil 849 t más que en
el 2008.
Se cubrieron 87 hectáreas más con
microorganismos eficientes del suelo. Esta
última tecnología, de procedencia japonesa, fue
introducida por vez primera en Cuba por el
sector cooperativo y campesino matancero con la
asesoria de especialistas d la Estación de
Pastos y Forrajes Indio Hatuey.
“El movimiento agro ecológico cuenta con un
ejercito de un Coordinador provincial, 12
municipales, 169 facilitadores agroecológicos,
así como 696 promotores, del total 117 son
mujeres”, aseveró Guillermo Rodríguez, rector de
esta actividad en la ANAP Provincial.
La provincia cuenta actualmente con 28 fincas
totalmente agroecológicas, 481 se encuentran en
transformación y 1067 se inician, para alcanzar
estas categorías se establecieron requisitos
rigurosos.
“Entre las acciones en que debemos trabajar de
forma sostenida se hallan el incremento del
número de talleres para afianzar la metodología
de Campesino a Campesino, especialmente entre
usufructuarios, aumentar los círculos de interés
y lograr que en todas las cooperativas el
facilitador agroecológico cumpla con su rol.”
Otro propósito agroecológico resulta incorporar
un mayor número de mujeres al Movimiento, pues
muchas de ellas están incorporadas a distintas
formas de producción en fincas, organopónicos,
huertos, cooperativas y granjas, además del
entusiasmo que le imprimen a cada tarea donde se
hallen.
Por su importancia, es objetivo supremo asumir y
cumplir el compromiso de la producción de humus
de lombriz y materias orgánicas, uno de los
temas abordados en el X Congreso de la ANAP,
celebrado en mayo último.
Tomado de internet